Cuando buscas espejo, prioriza velocidades rápidas si el viento riza el agua ligeramente. Si deseas seda con forma, prueba exposiciones de medio segundo a varios segundos con ND moderados, vigilando que las nubes no se transformen en manchas planas. Ajusta el polarizador para equilibrar glare y reflejo, y coloca el enfoque donde convergen orilla y montaña. Un punto de vista bajo potencia simetrías, mientras un ligero desplazamiento rompe la rigidez y deja respirar al paisaje.
Ante diferencias fuertes entre cielo brillante y sombra en la orilla, activa horquillado de exposición y mantén el trípode inamovible. Tres a cinco disparos cubren la escena con seguridad. Más tarde, una fusión natural conserva textura en nubes y detalle en rocas. Si el contraste es extremo, considera filtros GND suaves para ahorrar trabajo posterior. Comprueba parpadeo de altas luces y evita subexponer en exceso el primer plano, donde vive el microdetalle que sostendrá la imagen.